Un maestro de zen llamado Gettan vivió en el último período de la era
Tokugawa. Solía decir: «Hay tres clases de discípulos: los que imparten
el zen a los demás, los que mantienen los templos y santuarios y,
finalmente, los sacos de arroz y colgadores de ropa».
Gassan expresó la misma idea. Cuando estudiaba bajo la dirección de
Tekisui, su maestro era muy severo. A veces incluso le pegaba. Otros
alumnos no soportaban esta clase de enseñanza y se marchaban. Gasan
permaneció, diciendo: «Un discípulo apocado utiliza la influencia de un
maestro. Un discípulo cortés admira la amabilidad de un maestro. Un buen
discípulo se fortalece bajo la disciplina de un maestro».