Un día Gasan instruía así a sus discípulos:
–Quienes son contrarios a matar y quienes desean respetar las vidas de
todos los seres conscientes tienen razón. Es bueno proteger incluso a
los animales, a los insectos. ¿Pero qué decir de esas personas que matan
el tiempo, de esas que destruyen la salud y las que destruyen la
economía política? No debemos pasarlas por alto. Y además, ¿qué decir
del que predica sin iluminación? Está matando el budismo.