Un estudiante de Tendai, una escuela filosófica de budismo, llegó a la
morada del maestro de zen Gasan para ser discípulo suyo. Al cabo de unos
años, cuando se disponía a partir, Gasan le advirtió:
–Estudiar especulativamente la verdad es útil como una manera de recoger
material para la prédica, pero recuerda que, a menos que medites
constantemente, tu luz de verdad puede apagarse.