–Nuestro maestro de escuela solía echar la siesta cada tarde –relató un
discípulo de Soyen Shaku–. Los niños le preguntamos por qué lo hacía y
él respondió: «Voy a la tierra de los sueños para reunirme con los
sabios antiguos, como hacía Confucio». Cuando Confucio dormía, soñaba
con antiguos sabios y más tarde hablaba de ello a sus discípulos.
»Un día hacía un calor terrible, por lo que algunos echamos la siesta.
Nuestro maestro nos regañó. “Hemos ido a la tierra de los sueños para
conocer a los sabios antiguos, como hacía Confucio”, le explicamos.
“¿Cuál ha sido el mensaje de esos sabios?”, inquirió el maestro. Uno de
nosotros respondió: “Fuimos al país de los sueños, nos reunimos con los
sabios y les preguntamos si nuestro maestro de escuela iba allí cada
tarde, pero ellos dijeron que jamás habían visto a esa persona”.