Cuando la monja Chiyono estudiaba zen con Bukko de Engaku, era incapaz
de retener durante largo tiempo los frutos de la meditación.
Por fin, una noche iluminada por la luna, acarreaba agua en un viejo
cubo reforzado con una tira de bambú. El bambú se rompió, el fondo del
cubo se desprendió ¡y en aquel momento Chiyono quedó liberada!
Para conmemorarlo, escribió un poema:
De una y otra manera traté de salvar el viejo cubo
Puesto que la tira de bambú se debilitaba y amenazaba con romperse
Hasta que al final cayó el fondo.
¡No hay más agua en el cubo!
¡No hay más luna en el agua!